Horario de misas Misa diaria
de Lunes a Sábado
8:00 AM Inglés
Horario de misas Misa de fin de semana
Misas de vigilia del sábado
5:00 PM – Inglés
7:00 PM - Española y transmisión en vivo
Misas Dominicales
8:00 AM - Inglés
9:30 AM - Inglés y transmisión en vivo
11:00 AM - Bilingüe
12:30 PM - Española
en nuestra página de Facebook: NO necesita ser miembro de Facebook para ver
USCCB Lecturas diarias de misa
Capilla de Adoración
Lunes a Viernes - Capilla del Santísimo Sacramento
7:00 AM – 8:00 PM
Mensaje semanal
“Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.”
Estas palabras expresan una fe que está herida y, al mismo tiempo, llena de esperanza. Marta habla desde un corazón que sufre, que está confundido y, sin embargo, sigue confiando. A menudo deseamos un Dios que actúe según nuestras expectativas, dentro de nuestros tiempos y de maneras que tengan sentido inmediato. Cuando esto no sucede, podemos sentir como si Dios estuviera ausente. “Si hubieras estado aquí…” se convierte en el grito silencioso de muchos corazones. Es la pregunta de toda persona que ha enfrentado la pérdida, la espera o la oración no respondida. Marta no esconde su decepción —“si hubieras estado aquí…”— y, sin embargo, no pierde la fe. Y añade: “Pero aún ahora…” Esta pequeña frase abre un horizonte más allá de todo cálculo humano. Nos sugiere que la acción de Dios no está limitada al pasado que lamentamos ni al presente que nos cuesta aceptar. Siempre existe un “aún ahora” con Dios, una posibilidad que trasciende nuestra comprensión limitada del tiempo, de la causalidad y del control. ¡Cuántas veces nuestra propia oración suena así! Creemos, y sin embargo luchamos. Confiamos, y aun así dudamos. Llevamos a Dios nuestro dolor, nuestras pérdidas, nuestras oraciones no respondidas. Y a veces, como Marta, nos preguntamos por qué el Señor no actuó antes. Pero este Evangelio nos recuerda una verdad más profunda: la presencia de Dios no está limitada por nuestras expectativas ni por nuestro tiempo. Incluso en los momentos que parecen finales, Dios está obrando y preparando algo mayor. La fe no es la ausencia de dolor, sino el valor de confiar en que Dios puede sacar vida incluso de la muerte. Las palabras de Marta nos invitan a sostener juntas estas dos realidades: la honestidad y la esperanza. Podemos llevar nuestra decepción al Señor, pero también estamos llamados a permanecer abiertos a lo que Él todavía puede hacer—“aún ahora”. Esta semana, preguntémonos: Porque en Cristo, ninguna situación está fuera de la esperanza, y ningún momento está fuera de la redención. P. Lijoy Jose, OFM Cap. |


























