Depués de la independencia de México de España, la seglarización causó la salida los misioneros españoles y los neófitos indígenas, que casi causó la destrucción de la Misión. A pesar de que el primer seminario en California se estableció por un tiempo en la Misión de Santa Inés en 1844, ella hubiera caído completamente si no había llegada la familia Donohue en 1882, y el Padre Alejandro Buckler en 1904. El Padre Buckler empezó con la reparación y restauración de los edificios de la Misión. Empleyó también el talento de su sobrina hasta para restaurar el arte y los artefactos. Los frailes capuchinos franciscanos de Irlanda, quienes llegaron en 1924, continuaba este trabajo.
Hoy el proceso de restauración sigue para restaurar la «Misión de los pasos» a su grandeza del pasado. La Misión de Santa Inés posee una colección rica de pinturas, estatuario, vestiduras, manuscritos, y artefactos. El museo de la Misión tiene una colección de vestidura, arte, documentos, y artefactos usado en la vida cotidiana de la misión durante su historia.
En el siglo siguiente, los misionero franciscanos con los soldados españoles establecieron la primera fundación española en alta California, para la conquista política y espiritual de la nueva tierra. El propósito de los misionero era la conversión y educación de los indígenas a la fe cristiana. El historiador Maynard Geiger lo describió así, «Era un proyecto cooperativo, de orígen imperial, con el propósito de protección, pero principalmente espiritual en ejecución.»
La pobalción chumash cubría una área ancha-desde Santa Paula hasta San Luis Obispo. Ellos tenían una economía diversificada y interdependiente, basada en en sus talentos y artesanía. Los Chumash habían desarrollado un sistema excelente astronómico, igual con los de Europa por su exactitud. Sus pueblos pequeños y bien organizados, llamados rancherías por los españoles, se formaron de chozas grandes construidos de varas entretejido con caña. Los indígenas acumularon y lixiviaciaron bellotas, y ellos también cosechaban nueces, semillas, y bayas. Fueron pescadores expertos y disfrutaron de una variedad de mariscos , y cazaban animales también. A pesar de que su único herramienta fue el pedernal , los Chumash listos crearon canoas bien construidas de madera.
Los padres misioneros tenían la idea de una fundación de una Misión entre La Purisima y Santa Bárbara por muchos años. Una misión en el interior del país al norte de Santa Bárbara solidificaría el trabajo en el área ; serían capaz de tomar ventaja de la actitud favorable de los Chumash al cristianismo. Además, había un tribu indígena muy hostíl, los Tulares, que vivían en la región alrededor de los Chumash. Una Misión en el valle de Santa Ynez Valle protegería esta región como un área parachoques.
Depués de completar la cadena inicial de las misiones en el norte, Padre Lasuén dirigió al Padre Estevan Tapis de la Misión de Santa Bárbara que acompañara al Capitán Felipe de Goycoechea para estudiar sitios posibles para una Misión al nordeste de la sierra costera. En el otoño de 1798 la expedición estudió la ranchería Calahuasa (actualmente la reserva indígena de Santa Ynez) y un otro sitio Chumash llamado Alajulapu (actualmente la ciudad de Solvang). Padre Tapis dijo que allí estuvieron 325 viviendas en 14 sitios de Calahuasa, y por eso Lasuén solicitó del Gobernador Diego Borica que recomendara Calahuasa como un sitio adecuado para una misión nueva.
Se pasaría una cantidad de años hasta que los Franciscanos pudieron empezar con la nueva Misión . El gobernador se murió, y por eso la aprobación tuvo que llegar de su sucesor, Jose de Arrillaga, viviendo en Baja California. Poco familiar con el área , el Gobernador Arrillaga escribió al Padre Lasuen en Abril 1803 acerca de el número de soldados necesario para la nueva Misión , pero ante de que responder, el Padre Lasuen se murió.
En Junio de 1803 el nuevo Presidente de las Misiones, Padre Tapis, respondió a la carta de Arrillaga, especificando el número de los Indígenas en el área y noticias importantes como las de un pequeño grupo de bandidos indios asesinos en la región. En Septiembre el Padre Guardián de la orden franciscana vino de México para estudiar el sitio y decidió que una guardia de seis hombres sería suficiente para proteger la Misión .
El día 17 de Septiemre, 1804 el Padre Tapis oficialmente dedicó la Misión en honor de Santa Inés. Una ramada fue construido en lo cual 200 Indios atendieron la alta misa solemne. Veintisiete niños fueron bautizados y quince hombres se alistaron por instrucciónes. Los Padres José Rumualdo Gutiérrez y José Antonio Calzada fueron elegidos como los primeros misioneros residentes, y por el fin de 1804 el Registro de bautizos ya contenía los nombres de 112 neófitos de todas edades.
El cementerio está localizado atrás del campanario de la misión. El primero nombre en el registro de entierros tiene la fecha 23 de enero , 1805. |
A pesar de ser la última de las misiones del sur de California, la Misión de Santa Inés creció rápidamente porque podía contar con el apoyo , tradición, y experiencia de las misiones más viejas ya establecidas. En 1807 nuevas habitaciones fueron construidas para los misioneros, y cinco casas dobles casas fueron construidos en 1810 para los soldados y sus familias, y también un almacén y cuartel.
Cambios políticos pronto afectaron la vida en la nueva misión. Depués del comienzo de la Guerra de Independencia méxicana contra España en 1810, apoyo de España no era aún disponible para las Misiones, qué significó que su actividades tenían ser mismo-apoyo . Además, los soldados no recibían sus salarios y materiales regularmente. Esto empujo que los presidio comandantes de los presidios se dependían más y más en las misiones, sin razón o no. Las Misiones tenían que proveer alimentos y ropa a los soldados, para que recibieron promesas del pago.
Por seguridad, una iglesia temporaria fue erguido afuera del área del cuadrángulo. La reconstrucción de los edificios dañandos continuaba por los cuatro años siguientes, y una iglesia nueva y más larga orientado al oriente fue construido de adobe y ladrillo . Fue 140 pies en extensión , 25 pies ancho, y 30 pies alto , con pesados refuerzos de 5 pies . Maderos grandes de pino, llevados del la sierra de San Rafael, sostuvieron el nuevo cielo y el techo con tejas nuevas. La altura del cielo fue bajado en el convento, y techo plano fue cambiado en un aguilón cubierto con tejas. Estos edificios , dedicados el 4 de Julio, 1817, son todo que queda hoy de la Misión antigua.
La lavendería, dónde las mujeres indígenas lavaban la ropa , es conservada hoy en el campo de la misión . |
Desde 1808 hasta 1824, el Padre Uria trabajaba continuamente en un proyecto ambicioso de construcción . En los primeros años de la Misión , él dirigía por la construcción del convento para los misioneros y habitaciones para los soldados, y también del almacén. Depués del terremoto de 1812, él dirigió la reconstrucción de la iglesia . Padre Uria ordenó que el interior de la iglesia estado se adornó con pintura mural entre 1818 y 1820. Él también diregió la construcción del nuevo molino y presas en 1820; fueron construcidos con muros sólidos para evitar daño de terremotos futuros. En 1824, el interior de la iglesia fue pintado y adornado de nuevo. Durante esto año , numerosas pinturas y otros artefactos eclesiales fueron adquiridos que todavía se ven en la Misión hoy.
Originalmente de Maine, José Chapman eventualmente vino hasta Hawaii en 1818. Durante esto tiempo , el pirata francés Hippolyte de Bouchard navegaba contra España. Depués del su ataque en las islas filipinas, él también llegó en Hawaii. Bouchard adquirió allá un barco adicional con personal desenclinado , incluso al José Chapman , y navegó por las colonias Españoles de California en Octubre 1818. Los soldados y ciudadanos recibieron las noticias de guardar en la consta contras los piratas. Depués de pasar por Monterey, los de Bouchards navegaron al sur hasta Santa Bárbara. Los piratas encontraro el Rancho de los Ortega en Cañón de N.S.del Refugio, cómodamente abandonado cuándo llegaban , así ellos pillaron el rancho y lo ponieron al fuego . El Sargento Carlos Antonio Carrillo y de sus soldados esperaron afuera del rancho para emboscarle a Bouchard. Chapman y varios otros fueron capturado por el escuadra de soldados.
Bouchard salió para Santa Bárbara bajo una bandera de parlamento y solicitó del Presidio por un intercambio de prisioneros. En el proceso, Chapman por alguna razón permaneció libre de Bouchard, sino quedó por un tiempo como prisionero en el Presidio. Al descargarse, él se hizo en un modelo ciudadano . Él fue bautizado como un Católico en la Misión de San Buenaventura y luego se casó con Guadalupe Ortega (del Rancho de los Ortega) en la Misión de Santa Inés. Chapman y su esposa se mudaron a Santa Ynez, dónde él estaba empleado en la Misión . En 1821 Chapman construyó el batán de la misión (para preparar los vestidos de lana), qué fue construcido al lado del molino.
Los presidios ya estaban debidos por miles de pesos a las misiones. Antipatía creció como los soldados les obligaron a los indios de las misiones trabajar horas extraordinarias sin recompensa a pesar de las objeciones de los padres misioneros. De mal genio y descontentos porque ellos mismos trabajaban sin pago y materiales , muchos de los soldados permitieron que sus frustraciones afectaron el manera en que ellos trataban a los indígenas. En 1824 acontecimientos y emociones fueron empujados hasta el extremo.
Un soldado español de Santa Inés le azotó a un Indio de la Purísima, empezando una revuelta que tocó todas las Misiones del área de Santa Bárbara. En la revuelta contra los soldados de Santa Inés, dos Indias fueron matado , varios edificios se pusieron al fuego , y los sacerdotes se hicieron en rehenes con las familias de los soldados con quién tomaban refugio en el principio. El revuelta duró varios meses, y antes de que terminó, catorce Chumash se murieron, incluso al dos de Santa Inés. Los Indios debidamente temían represalia por los soldados y huyeron de las Misiones para esconderse.
Al fin, los indígenas no tenían problemas con los padres, a quiénes trataban con deferencia y respeto. Sin embargo, los nativos declararon a los padres que las actitudes y conducta de los soldados fueron las razones para su rebeldía. Los Chumash se sintieron que porque hubieron trabajado en favor de los soldados sin cualquier pago y por un tiempo muy largo , ellos debían haber tratado con suma amabilidad , gratitud , y dignidad. En lugar recibían in falta de respeto arrogante y burla.
Durante la revuelta, los soldados habían destruido sin necesidad algunas de las casas de los Indios sus posesiones. Los padres no condonaron las acciones de los Indios , sino también llamaron la conducta del personal del Presidio irrazonable, y en algunos casos inexcusable , especialmente la matanza injustificada de los Indios.
El problema con esto fue que, en muchos casos, no habían sacerdotes diocesanos para dirigir las misiones. Como una "parroquia," La Misión de Santa Inés no tenía ningún apoyo del gobierno. Los padres de la misión inicialmente se mantenían por el ingreso de la venta del ganado , sebo, cueros , y del grano que se podía cosechar.
Las condiciones que resultaron de esto se desanimaban a los indios, quienes recibían casí nada en recompensa por sus labores y tenían que pagar el sueldo de los administradores seglares. Resultó que muchos de los Chumash simplemente huyeron. Esto ayudó con la disminución des sistema de las Misiónes, porque no hubieron bastantes Indios para cuidar el ganado y la cosecha y mantener los edificios.
El simpático Micheltorena fue reemplazado en 1846 por Gobernador Pio Pico, cuyo pólitica aceleraron el despojo de las Misiones. En Junio de 1846 él ilegalmente vendió la Misión de Santa Inés a José M. Covarrubias y José Joaquin Carrillo para $7,000, sólo tres semanas antes de que el EUA conquistó California.
Los Padres J. J. Jimeno y Francisc Sanchez siguieron con el colegio hasta el 7 de mayo, 1850, cuando ellos dejaron la dirección de la Misión de Santa Inés en favor de los padres de la congragcación de los corazones sagrados de Jesús y María (llamados los padres Picpus). de America del Sur. La llegada y residencia breve de los Padres Picpus en la Misión de Santa Inés señaló el final de la dirección Franciscana y la época de las misiones.
En 1851, el gobierno de los Estados Unidos rescindió la venta ilegal de las Misiónes por Pio Pico. Un decreto firmado por el Presidente Lincoln en el 23 de mayo,1862 formalmente devolvió las Misiones a la Iglesia católica, al cuidado del Obispo de Monterey, porque no había ya frailes Franciscanos en la Misión .
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Esta foto de las ruinas de la Misión de Santa Inés,
posiblemente del año 1865. La biblioteca archivo de la Misión de Santa Bárbara. |
En 1882 la familia Donahuevino del norte de California para vivir en la Misión . Por 16 años habitaban en la parte del sur del convento; a pesar de que falten fondos, ellos hicieron arreglos y reemplazó el techo. Sin embargo, el ámbito de las reparaciones de las estructuras que estaban deteriorando rapídamente fue demasiado para una sola familia. La sección del sur del corredor en frente se cayó en 1884, y pronto el adyacente edificio se aruinó también. Solo quedó en esta parte un arco que todavía se puede ver preservaerado.
Padre Alejandro Buckler Los archivos de la Misión de Santa Inés. |
Él trabajaba fuerte en el mantenimiento y restauración de los edificios de la Misión y su contenido. Se dirigió en la necesidad de una habitación; él construyó una sistema para el agua y de drenaje y reenforzó el convento. Padre Buckler remplazó el techo de la iglesia y parte del convento, y quitó los abodes caidos. Durante una tormenta grande en 1911, el campananario,ya debilitado por su edad , se cayó completamente. En los años siguientes el Padre Buckler reedificó el campanirio, añandiendo un arco para una otra campana.
Entre los tesoros mas preciosos de la Misión son las vestiduras. El Padre Buckler pidió la ayuda de su sobrina, Srta. Mamie Goulet, para reparar las vestiduras, y también algunos de las pinturas y estatuas.
Cuándo Padre Buckler se retiró en Noviembre de 1924, el obispo ofreció el cargo de la Misión de Santa Inés a los franciscanos. El superior de los frailes franciscanos en Santa Bárbara no lo aceptó. Por esto, el obispo ofreció este cargo a los franciscanos capuchinos de la provincia de Irlanda.
| El jardín grande atrás de la Misión es una sorpresa hermosa para muchos de los visitantes. Estableció en los primeros años de la misión, ha pasado por muchos cambios. Actualmente, el jardín tiene el diseño formal de un encerrar en la forma de una cruz céltica, cumplido por elos franciscanos capuchinos en 1926. |
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Padres Kelleher y O'Leary examinan las paredes de adobe durante la renovación de 1949. Los archivos de la Misión de Santa Inés. |
Este proyecto restauró el convento en edificio de dos pisos, como probable parecía antes del terremoto de 1812. El campanario también se renovó hasta su forma original como parecía en fotos y dibujos viejos. Las tejas desenterradas durante el proyecto afirmaron que la misión originalmente tenía 22 arcos; antes se creía que solo tenía 21 arcos. Una campana original de la misión fue mandado hasta Rotterdam por reformación, volviendo en tiempo para proclamar el aniversario 150 de la Misión de Santa Inés en 1954.
Piedras angulares orginales del cuadrángulo de la misión todavía se pueden ver en la esquina noroeste del jardín. El cuadrángulo de la misión fue un cuadro de 350 pies, con muros de 20 pies. Contuvo todo lo necesario para la vida cotidiana de la misión: una curtiduría, herrería y alfarería, facilidades por el tejido y las canastas, una fábirca de jabón, y otras áreas de trabajo. Dos nueva campanas de bronce, con nombres de "Santa Inés" y "San Francisco" fueron hechos y instalados en el campanario en 1984.
La arcada restaurada, con la ruina del arco original número 19. |
Se puede ver todavía en la Misión muchos detalles, históricos, como este tirador antiguo. |
Se permite que grupos de la comunidad usan las facilidades de la Misión para actividades públicas, como la festival de cuentos "Flying Leap" y la visita anual de los Rancheros Visitadores. También se usa la misión para empezar desfiles públicos y las carreras de bicicletas. Cada agosto la fiesta parroquial recauda fondos para la restauración de la Misión.
La Misión de Santa Inés todavía sirve como una parroquia, compuesta de más que 1200 familias. Hay misas y otros servicios regulares, como bautizos, bodas, confirmaciones y ezequias. El equipo pastoral de la Misión trabaja en el catecismo, grupos de jovenes, y otros programas para adultos.
Damos un bienvenido del corazón a todos los visitantes. Se puede visitar la tienda, y pasar por una tura grabada en el museo, el templo, y el jardín.